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Los pijos en España tienen sus contrapartes en otras partes del mundo, los fresas en México, los chetos en Paraguay, Argentina y Uruguay, los gomelos en Colombia, los cuicos en Chile, los pitucos en Perú, los sifrinos en Venezuela, los pipis en Costa Rica, pelucones en el Ecuador, los jevitos en República Dominicana, los yeyés en Panamá, los preppies y valley girls en Estados Unidos, y también los caqueros, en Guatemala.

Los pijos son un estereotipo de jóvenes y en ocasiones adultos, cuya forma de vivir es, o aparenta ser, superficial. Muy interesados en la estética y en la imágen, ya sea la propia, la marca de su ropa, autos, etc. Generalmente tienen un poder adquisitivo alto, gracias a sus padres en la mayoría de los casos

Es una tribu urbana que podemos encontrar en casi todos los paises del mundo y fuertemente despreciada por el resto de las tribus.

Caracteristicas

El pelo liso y la ropa fucsia de ellas y los jerseys por los hombros y los náuticos de ellos les hacen fácilmente reconocibles por la calle. Aunque no esperemos encontrarlos por los lugares que uno suele frecuentar ya que sólo son visibles en verano en zonas turísticas (y en todas esas zonas vips a las que no te dejan entrar). Y sobre todo camisetas "Quiksilver" (y "Roxy" para ellas), Billabong y todas esas cosas surferas. Además el vestuario de este tipo de personas debe ser todo de marcas tales como Lacoste, Tommy Hilfiger, Calvin Klein, Ralph Lauren, Hollister, Christian Dior, Giorgio Armani, Ray·Ban, Silhouette, Neostyle, Cazal, Guess, Kenneth Cole o Burberry, entre otros.

Otra cosa común en ellos es que suelen tener cara de pan, esto se entiende como mofletuda, con ojos pequeños (pero no rasgados de chino, ¡ojo!) y labios grandes y rojizos, a veces acompañados por unos elegantes granos. También destacan en rasgos faciales la boca pequeña y las cejas que no se mueven (si no se las han afeitado antes, porque eso no es super fashion).

Los padres (médicos, abogados o banqueros de profesión en un 70%) tienen la cualidad de creerse todo lo que sus hijos le cuentan ("es que pá, vomité en las sábanas, saes, por culpa de una hamburguesa que me sentó remal, ¿sabes?") y de colocarse en la primera fila de un acto religioso (entiéndase por primera la tercera, debido a que la primera en sí está siempre vacía, la segunda la ocupan las señoras mayores que cantan y en la tercera ya irían estos adultos).